Dinámica Kaura · 05 Comunicación e Identidad

Las marcas son emociones, sentimientos capaces de generar todo tipo de estímulos hasta lograr que el consumidor se sienta plenamente involucrado y protagonista de una experiencia inolvidable. 


La experiencia de marca se ha convertido en un concepto que transciende al propio producto o servicio. Las marcas que logran transformarse en una experiencia, y consiguen integrarse en la vida de las personas, tienen asegurado el triunfo.


Pero la pregunta que muchas personas se hacen es, ¿Cómo diferenciarse en un entorno en que los productos y los servicios apenas se distinguen unos de otros, por sus cualidades intrínseca?


Este es el quinto ejercicio de nuestra Dinámica Kaura - un ejercicio para analizar el viaje del consumidor de un negocio. En este post hablamos del valor de la comunicación e identidad de la marca. Lo trabajamos en colaboración con la agencia Bungaloo Agency.


Grandes marcas responden a esta pregunta generando experiencias que resalten el carácter sensorial, cognitivo, emocional, social y de comportamiento que tiene el consumo. Esta experiencia genera una percepción sobre sus valores, la cual atrae a ciertos sectores y muchas de las personas que los componen, llegan a traducirse en relaciones a largo plazo.


El problema está, en muchas ocasiones, en que hay una brecha comunicacional entre lo que la marca quisiera reflejar y lo que el cliente realmente recibe. Esto sucede, porque la conceptualización del negocio no esta hecha desde el ¿Por qué existo? sino desde el ¿Qué hago?


Cualquier tipo de negocio debe ser congruente entre lo que dice y lo que hace, y ofrecerle a su consumidor final algo más que lo ya muy obvio que el cliente está buscando. Es ahí donde reside la fuerza de la relación y de la experiencia, que, ya entrados en el tema, son valores, creencias y estilos, que deben inundar todo el proceso de compra. Sólo así lograremos trascender la barrera de captación, para posibilitar la venta y la fidelización.


La experiencia de marca no depende de un momento puntual, sino de todos los momentos de contacto, y el entorno digital, en muchas oportunidades funge como catalizador, pero otros, no hace más que aumentar las fisuras y la distancia, porque es en el plano más fácil de reflejar la falta de concepto y estructura, simplemente porque el contacto humano, la empatía y las emociones que pueda generar una interacción social pueden verse relegados a un segundo plano.


Independientemente de cuál sea el canal de comunicación para interactuar con la marca, las personas buscamos unidad. El saber cómo actúa y cómo es su personalidad, refiere confianza y conocimiento. Para lograr ese objetivo todo negocio debe analizar el fondo más que la forma de su negocio, y una manera de hacerlo muy efectiva es con el Golden Circle de Simon Sineck.


Una de las observaciones de Sinek, compartida durante su TED, es emblemática para explicar la esencia del golden circle: